"Nadie hubo en él, que adiestrado en el hábito de simular que era alguien para que no se descubriera su condición de nadie, se hizo actor, jugando a ser otro en un escenario en el que otros juegan a tomarlo por otro, y cuando se supo frente a Dios exclamó: “Yo que tantos he sido quiero ser Uno y alguien” y que Dios respondió “Yo tampoco soy, soñé el mundo como tú soñaste tu obra y entre las formas de mi sueño estabas tú, que como yo eres muchos y eres nadie…"
(Borges,
1990).,
No hay comentarios:
Publicar un comentario